El Gobierno nacional declaró al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) como organización terrorista y dispuso su incorporación al Registro Público de Personas y Entidades vinculadas a Actos de Terrorismo y su Financiamiento (RePET). La medida se fundamenta en investigaciones judiciales y trabajos de inteligencia que vinculan al CGRI con los atentados perpetrados en la década de 1990 en la Argentina.
Antecedentes
– El 17 de marzo de 1992, un ataque con coche bomba destruyó la Embajada del Estado de Israel en Buenos Aires, con un saldo de 29 muertos y más de 200 heridos.
– El 18 de julio de 1994, otro atentado demolió la sede de la AMIA, causando 85 víctimas fatales y más de 300 heridos.
– Ambos ataques fueron planificados, financiados y ejecutados con participación directa de altos funcionarios del régimen iraní y de operativos de la Guardia Revolucionaria, a través de la organización Hezbollah.
Consecuencias
– La incorporación al RePET habilita la aplicación de sanciones financieras y restricciones operativas destinadas a limitar la capacidad de acción de la organización en el país.
– El presidente Javier Milei sostuvo que la medida busca saldar una deuda histórica de más de 30 años con las víctimas y reafirmó el compromiso del Gobierno en la lucha contra el terrorismo y el crimen organizado.
